La vida en la Corte inglesa era ostentosa y festiva. Enrique VIII y Catalina de
Aragón poseían una gran afición por la música. El rey componía algunas
pequeñas piezas, tocaba el órgano, la espineta, y el laúd. Tenía amplios
conocimientos musicales y pagaba por tener las mejores voces y maestros de
coro en su capilla. Catalina poseía una exquisita formación en general y una
amplia cultura musical, que ya aprendió y desarrolló en la corte castellana.
El ambiente musical hispano y anglosajón en que Catalina de Aragón vivió fue
bastante similar, no sólo por la calidad de los compositores, sino también de los
intérpretes y de la música que creaba.
Todos los autores ingleses que vamos a escuchar, sirvieron en la corte,
componían para ella, y gozaban de sus beneficios.